6.10.2004
Grandes Historias
Hay grandes historias en la historia propiamente dicha de la humanidad.
Y sin embargo, dentro de esas historias universales, hay cosas particulares. A todos nos gustan grandes libros que a otros no gustan. Lo cuál no quita que no podamos divisar esa originalidad, esa habilidad para darnos la vuelta y dejarnos con lo más interno expuesto, esa forma de trastocar la fiebra mas sensible de nuestro interior.
Eso es lo que hace grande una historia, no que perdure, si no el hecho de que nos ha demostrado algo, nos ha hecho ver algo, como una venda que es puesta sobre nuestros ojos enseñándonos algo totalmente nuevo. La principal característica, creo, es que no obran sobre el resto del mundo, realizan su transformación sobre nuestro interior, con lo cuál, indirectamente están modificando el resto del mundo, o al menos nuestra forma de verlo.
¿A cuento de qué viene ésto? Muy fácil, ayer ví un capítulo de la que posiblemente sea la mejor serie de anime nunca creada, Cowboy Bebop, los capítulos son de los pocos que se continúan en esa fantástica serie y se llaman Jupiter Jazz parte 1 y parte 2. Originalmente son las sesiones 12 y 13 de la serie (que tiene 26 capítulos, por si os interesa).
Los capítulos sencillamente hablan de la amistad en un mundo futuro en el que ésta carece del menor valor y la forma de sentirla de tres cazarrecompensas, un amigo traicionado y el traicionador.
El final del último capítulo, con la fantástica canción Space Lion sonando es uno de esos momentos de claridad interna en los que ves lo que la historia ha transmitido a lo largo de 40 minutos de televisión y una animación realmente de primera categoría.
Es un momento, en definitiva, en que el fuego de la historia, su mensaje, lo que tiene que enseñar, te quema por dentro y te renueva, como el fénix. Y renaces sabiendo que has visto algo que antes no habías percibido, que aunque sea una serie y situación totalmente imaginaria, la verdad ha hablado a través de ella.
Siempre se recuerda ese momento, porque es un momento en el que has estado en contacto con tus ideas puras, no con las de otro, sino con las tuyas, eres reflejado como en un espejo y destilado como un licor. Has sido agraciado pudiendo rozar con la punta de los dedos ese reflejo de tí mismo...
Cita:
"Eso no es una estrella fugaz, es una lágrima del Gran Cazador. En algún lugar de éste planeta un hombre ha muerto, un alma en pena condenada a vagar por toda la eternidad sin alcanzar jamás las llanuras del Gran Espíritu Que Da La Vida."
Escuchando: Space Lion
Y sin embargo, dentro de esas historias universales, hay cosas particulares. A todos nos gustan grandes libros que a otros no gustan. Lo cuál no quita que no podamos divisar esa originalidad, esa habilidad para darnos la vuelta y dejarnos con lo más interno expuesto, esa forma de trastocar la fiebra mas sensible de nuestro interior.
Eso es lo que hace grande una historia, no que perdure, si no el hecho de que nos ha demostrado algo, nos ha hecho ver algo, como una venda que es puesta sobre nuestros ojos enseñándonos algo totalmente nuevo. La principal característica, creo, es que no obran sobre el resto del mundo, realizan su transformación sobre nuestro interior, con lo cuál, indirectamente están modificando el resto del mundo, o al menos nuestra forma de verlo.
¿A cuento de qué viene ésto? Muy fácil, ayer ví un capítulo de la que posiblemente sea la mejor serie de anime nunca creada, Cowboy Bebop, los capítulos son de los pocos que se continúan en esa fantástica serie y se llaman Jupiter Jazz parte 1 y parte 2. Originalmente son las sesiones 12 y 13 de la serie (que tiene 26 capítulos, por si os interesa).
Los capítulos sencillamente hablan de la amistad en un mundo futuro en el que ésta carece del menor valor y la forma de sentirla de tres cazarrecompensas, un amigo traicionado y el traicionador.
El final del último capítulo, con la fantástica canción Space Lion sonando es uno de esos momentos de claridad interna en los que ves lo que la historia ha transmitido a lo largo de 40 minutos de televisión y una animación realmente de primera categoría.
Es un momento, en definitiva, en que el fuego de la historia, su mensaje, lo que tiene que enseñar, te quema por dentro y te renueva, como el fénix. Y renaces sabiendo que has visto algo que antes no habías percibido, que aunque sea una serie y situación totalmente imaginaria, la verdad ha hablado a través de ella.
Siempre se recuerda ese momento, porque es un momento en el que has estado en contacto con tus ideas puras, no con las de otro, sino con las tuyas, eres reflejado como en un espejo y destilado como un licor. Has sido agraciado pudiendo rozar con la punta de los dedos ese reflejo de tí mismo...
Cita:
"Eso no es una estrella fugaz, es una lágrima del Gran Cazador. En algún lugar de éste planeta un hombre ha muerto, un alma en pena condenada a vagar por toda la eternidad sin alcanzar jamás las llanuras del Gran Espíritu Que Da La Vida."
Escuchando: Space Lion
6.04.2004
karma y sabiduría popular
Hay una teoría, llamada "De Los Siete Pasos", creo, que dice que cualquier cosa está conectada con cualquier otra en un máximo de siete pasos, o aristas, como si todo y todos fuésemos grafos conexos...
Otra de mis habituales disgregaciones, el hecho es que últimamente he pensado bastante acerca de ello, aparte de por el problema de "El número Bacon". Lo más curioso es que el mismo proceso de pensar sigue éste esquema, nos vamos moviendo de nodo en nodo a través de aristas continuamente, conectando elementos dispersos y sacando relaciones extrañas, sino, mirad éste ejemplo.
La sabiduría popular española tiene una frase que a mí me gusta particularmente, dice "El tiempo nos pone a todos en nuestro lugar" (o miles de variantes, que para eso es sabiduría popular), pero todos sabemos lo que significa sin lugar a dudas, significa que si eres un cabrón, terminarás apaleado como el perro que eres. Ahora que lo pienso, parece una cierta creencia en una justicia universal, ¿no es así?
Pero, diablos, éste concepto es peligrosamente parecido al del karma, úsease, si producimmos dolor, éste nos será devuelto cuál lex talionis.
Y acorde con nuestros tiempos, acabamos de relacionar un maldito concepto de filosofía oriental profunda, el karma. Que no os engañen, éstos no son tiempos de entendimientos entre culturas. Son tiempos de eclecticismo cultural.
Un saludo de vuestro amigo y vecino
Escuchando: Yoko Kanno & The SeatBelts - Cosmic Dare (Pretty With a Pistol)
Otra de mis habituales disgregaciones, el hecho es que últimamente he pensado bastante acerca de ello, aparte de por el problema de "El número Bacon". Lo más curioso es que el mismo proceso de pensar sigue éste esquema, nos vamos moviendo de nodo en nodo a través de aristas continuamente, conectando elementos dispersos y sacando relaciones extrañas, sino, mirad éste ejemplo.
La sabiduría popular española tiene una frase que a mí me gusta particularmente, dice "El tiempo nos pone a todos en nuestro lugar" (o miles de variantes, que para eso es sabiduría popular), pero todos sabemos lo que significa sin lugar a dudas, significa que si eres un cabrón, terminarás apaleado como el perro que eres. Ahora que lo pienso, parece una cierta creencia en una justicia universal, ¿no es así?
Pero, diablos, éste concepto es peligrosamente parecido al del karma, úsease, si producimmos dolor, éste nos será devuelto cuál lex talionis.
Y acorde con nuestros tiempos, acabamos de relacionar un maldito concepto de filosofía oriental profunda, el karma. Que no os engañen, éstos no son tiempos de entendimientos entre culturas. Son tiempos de eclecticismo cultural.
Un saludo de vuestro amigo y vecino
Escuchando: Yoko Kanno & The SeatBelts - Cosmic Dare (Pretty With a Pistol)