11.07.2005
Reactor Leak
Pues lo he decidido, en el segundo cuatrimestre vuelvo al karate.
Después de año y pico en el Sato con miles de actividades a mi disposición y el turno completo, me he dado cuenta que no hago nada de nada. El exceso de libertad y de oferta es la perdición, si no tienes obligaciones, al final no terminas yendo a nada, si no tienes una hora fija, si puedes ir a cualquiera no vas porque puedes ir en otro momento, cuando sea.
Pero claro, así es con todo, ¿para qué vas a echar cuenta de lo cómodo que te resulta tu cuarto, tu vida si precisamente es una comodidad que tienes a diario y que no te cuesta nada? Digo yo que habría que apreciar las cosas un poco más, y eso en cierta manera enlaza con el karate, que aporta cierta estabilidad, distanciamiento y disciplina a mi vida como nada más hace.
Durante mucho tiempo acaricié la idea de dedicarme al karate y nada más, la verdad que me hubiese gustado bastante, dedicarme simplemente a pulir mi arte, continuamente, como hice un verano cuando iba a las dos clases seguidas y por la mañana entrenaba en la sala de máquinas del gimnasio. Pero seamos sinceros, ese tipo de cosas ya no son practicables, ya no se llevan y tienes que hacer algo, cualquier cosa, lo que sea para ganarte la vida de "forma útil a la sociedad" (que digo yo, ¿acaso hay algo más útil que quitarse del medio y no ser ni un motor ni un estorbo?). Así pues el asunto, me tendré que dedicar simplemente a ello en mi tiempo libre, con los ratos que tenga disponibles y poco más, eso sí aprovechándolos al máximo y tratando de no olvidar en el día a día cuanto me gusta y lo que significa para mí, que como al parecer, con todo, es la clave de las cosas.
Escuchando: Juno Reactor - Hotaka
Después de año y pico en el Sato con miles de actividades a mi disposición y el turno completo, me he dado cuenta que no hago nada de nada. El exceso de libertad y de oferta es la perdición, si no tienes obligaciones, al final no terminas yendo a nada, si no tienes una hora fija, si puedes ir a cualquiera no vas porque puedes ir en otro momento, cuando sea.
Pero claro, así es con todo, ¿para qué vas a echar cuenta de lo cómodo que te resulta tu cuarto, tu vida si precisamente es una comodidad que tienes a diario y que no te cuesta nada? Digo yo que habría que apreciar las cosas un poco más, y eso en cierta manera enlaza con el karate, que aporta cierta estabilidad, distanciamiento y disciplina a mi vida como nada más hace.
Durante mucho tiempo acaricié la idea de dedicarme al karate y nada más, la verdad que me hubiese gustado bastante, dedicarme simplemente a pulir mi arte, continuamente, como hice un verano cuando iba a las dos clases seguidas y por la mañana entrenaba en la sala de máquinas del gimnasio. Pero seamos sinceros, ese tipo de cosas ya no son practicables, ya no se llevan y tienes que hacer algo, cualquier cosa, lo que sea para ganarte la vida de "forma útil a la sociedad" (que digo yo, ¿acaso hay algo más útil que quitarse del medio y no ser ni un motor ni un estorbo?). Así pues el asunto, me tendré que dedicar simplemente a ello en mi tiempo libre, con los ratos que tenga disponibles y poco más, eso sí aprovechándolos al máximo y tratando de no olvidar en el día a día cuanto me gusta y lo que significa para mí, que como al parecer, con todo, es la clave de las cosas.
Escuchando: Juno Reactor - Hotaka