12.24.2005
Y tal y cual...
Pues resulta que hay momentos en la vida en que soy especialmente consciente de que vivo momentos únicos. Son pocos, pero son los que más me gustan, porque sé que estoy viviendo algo que no se volverá a repetir nunca y lo vivo a tope. Lo cual es una gilipollez, porque aproximadamente el 99% de las cosas que vivimos son únicas y no se repiten nunca. Pero siempre hay esos momentos, como la cena al final de Sleepers, y no es porque vayan a matar a la mitad de la cuadrilla por ser unos balas perdidas, si no sencillamente por esa sensación, que es lo que lo hace único.
En fín, feliz navidad a todos.
En fín, feliz navidad a todos.
12.16.2005
Some Day, Some Night
Some live, some die, the way of the samurai.
Pues bueno, llevo una semana de total, absoluta y pura locura, caos y descontrol. Mi vida parece un jodido buffer circular de trabajo, en cuanto parece que voy a poder relajarme me sale algo nuevo y toca volver a currar. Lo cierto es que tengo gran parte de culpa, últimamente no llevo las cosas muy ordenadas, voy siguiendo una estrategia "first to come, first to be served" y claro, eso pasa factura.
Pero bueno, me he propuesto enmendarme y que no pase ni media más, a partir de ahora, planificación y trabajo duro y contínuo, que me lo juego todo (y digo todo) de aquí a Febrero.
Lo bueno, bueno, es que el otro día hablé con mi tutor de proyecto y por fín he desarrollado algo más el proyecto. Después de estar empantanado a lo largo de tres meses con el maldito Enhydra Shark y no conseguir hacerlo tirar ni a tiros (y que por cierto, los desarrolladores mienten más que hablan, análisis pormenorizado en subsiguientes posts), decidí cambiar el servidor por mis santos cojones. Dicho y hecho, ayer le vendí la moto (no hizo falta mucho, el programa era una escoria) y a partir de ahora tiraremos de OpenWFE, que a los 10 minutos estaba funcionando felizmente.
Así que los mecanismos vuelven a estar en marcha. A ver en qué queda todo ésto.
Escuchando: Como rasca el disco duro de Talika... cosa mala
Pues bueno, llevo una semana de total, absoluta y pura locura, caos y descontrol. Mi vida parece un jodido buffer circular de trabajo, en cuanto parece que voy a poder relajarme me sale algo nuevo y toca volver a currar. Lo cierto es que tengo gran parte de culpa, últimamente no llevo las cosas muy ordenadas, voy siguiendo una estrategia "first to come, first to be served" y claro, eso pasa factura.
Pero bueno, me he propuesto enmendarme y que no pase ni media más, a partir de ahora, planificación y trabajo duro y contínuo, que me lo juego todo (y digo todo) de aquí a Febrero.
Lo bueno, bueno, es que el otro día hablé con mi tutor de proyecto y por fín he desarrollado algo más el proyecto. Después de estar empantanado a lo largo de tres meses con el maldito Enhydra Shark y no conseguir hacerlo tirar ni a tiros (y que por cierto, los desarrolladores mienten más que hablan, análisis pormenorizado en subsiguientes posts), decidí cambiar el servidor por mis santos cojones. Dicho y hecho, ayer le vendí la moto (no hizo falta mucho, el programa era una escoria) y a partir de ahora tiraremos de OpenWFE, que a los 10 minutos estaba funcionando felizmente.
Así que los mecanismos vuelven a estar en marcha. A ver en qué queda todo ésto.
Escuchando: Como rasca el disco duro de Talika... cosa mala
12.13.2005
Ask No Quarter
Si tuviera que escribir una biografía, creo que marcaría como fundamental un año concretamente. No sería el laureado año de mis triunfos o de mis glorias, tampoco sería el año en el que las penurias marcaron mi carácter y lo forjaron al rojo.
Sería el año, o más bien dicho, curso 2001/2002. No tuvo nada en especial, o al menos más especial que otros años (todos tienen su cosa, no?). Sin embargo, para bien o para mal, fue el año de la masa crítica, llevaba arrastrando muchas cosas, demasiadas, dando la cara y fue cuando me tuve que girar y mirar hacia dentro. Hacerles frente. A esas y a otras nuevas. Creo que fue el año en el que me ví obligado a aceptar cosas y a incorporarlas en mi persona. Me dí cuenta de que hasta ese momento había sido un privilegiado, simplemente por mantener la ilusión en ciertos hechos, una ilusión que me había durado mucho más que a otra gente. Pero que ya no podía pedir cuartel, porque nadie me lo iba a conceder. Ni siquiera yo estaba dispuesto a hacerlo por mí mismo. La sinceridad (igual que la caridad) empieza por uno mismo y ni yo hubiese dado un pavo por mí. Claro que tampoco lo hago hoy en día.
Viéndolo desde alguna distancia, externamente pueda parecer que no he cambiado mucho, pero sí que lo he hecho, yo lo sé y eso es lo que marca la diferencia, lo que yo veo sobre mí mismo.
Me guste o no, tuve que arrancar un pedazo del año de mí mismo, como cuando vomitas en mitad de la borrachera porque sabes que si lo dejas seguir será peor, pero no puedes evitar preguntarte si no hubieses podido seguir y que no hubiese pasado nada y no haber echado el mal rato.
Aún hoy no puedo evitar reflexionar a menudo sobre todo lo que aconteció, y sé que no ví venir las oportunidades... ni marcharse. No supe subirme al autobús y eso me marcó, para bien o para mal, todo lo que hice ese año dando palos de ciego (como siempre que miras hacia atrás, todo son palos de ciego) fue lo que me ha hecho como soy, lo que más me ha influido en mi forma de ver muchas cosas. Lo que ocurrió y mi forma de ver ahora lo que ocurrió.
Escuchando: Tool - No Quarter
Sería el año, o más bien dicho, curso 2001/2002. No tuvo nada en especial, o al menos más especial que otros años (todos tienen su cosa, no?). Sin embargo, para bien o para mal, fue el año de la masa crítica, llevaba arrastrando muchas cosas, demasiadas, dando la cara y fue cuando me tuve que girar y mirar hacia dentro. Hacerles frente. A esas y a otras nuevas. Creo que fue el año en el que me ví obligado a aceptar cosas y a incorporarlas en mi persona. Me dí cuenta de que hasta ese momento había sido un privilegiado, simplemente por mantener la ilusión en ciertos hechos, una ilusión que me había durado mucho más que a otra gente. Pero que ya no podía pedir cuartel, porque nadie me lo iba a conceder. Ni siquiera yo estaba dispuesto a hacerlo por mí mismo. La sinceridad (igual que la caridad) empieza por uno mismo y ni yo hubiese dado un pavo por mí. Claro que tampoco lo hago hoy en día.
Viéndolo desde alguna distancia, externamente pueda parecer que no he cambiado mucho, pero sí que lo he hecho, yo lo sé y eso es lo que marca la diferencia, lo que yo veo sobre mí mismo.
Me guste o no, tuve que arrancar un pedazo del año de mí mismo, como cuando vomitas en mitad de la borrachera porque sabes que si lo dejas seguir será peor, pero no puedes evitar preguntarte si no hubieses podido seguir y que no hubiese pasado nada y no haber echado el mal rato.
Aún hoy no puedo evitar reflexionar a menudo sobre todo lo que aconteció, y sé que no ví venir las oportunidades... ni marcharse. No supe subirme al autobús y eso me marcó, para bien o para mal, todo lo que hice ese año dando palos de ciego (como siempre que miras hacia atrás, todo son palos de ciego) fue lo que me ha hecho como soy, lo que más me ha influido en mi forma de ver muchas cosas. Lo que ocurrió y mi forma de ver ahora lo que ocurrió.
Escuchando: Tool - No Quarter
12.04.2005
Obviedades
Una de las cosas que más me joden de mi madre, es su puta manía de decir las mayores obviedades del mundo y creerse muy lista, por ejemplo, después de dar el golpe con el coche: "has visto como conducir no es tan fácil?".
Son cosas, que no sé si por una reacción condicionada a mi madre o por qué, pero me sacan de quicio, me matan y la respuesta es inmediata: "No me jodas..."
Últimamente, mi señora madre lleva así toda una semana, así que la situación casera se aproxima rápidamente a lo que se conoce como "guerra total".
Groucho Marx tenía una frase que era algo así como: "Más vale parecer estúpido y permanecer callado que abrir la boca y confirmar las sospechas", o lo que es lo mismo, que para decir gilipolleces mejor te quedas callado. Y eso que hablo, y hablo mucho, pero tanto como hablo me cuido en muchas ocasiones de decir muchas cosas, o según que otras. El saber callar es aún más virtud que el saber hablar, por lo visto.
Escuchando: Nine Inch Nails - Everyday is Exactly the Same
Son cosas, que no sé si por una reacción condicionada a mi madre o por qué, pero me sacan de quicio, me matan y la respuesta es inmediata: "No me jodas..."
Últimamente, mi señora madre lleva así toda una semana, así que la situación casera se aproxima rápidamente a lo que se conoce como "guerra total".
Groucho Marx tenía una frase que era algo así como: "Más vale parecer estúpido y permanecer callado que abrir la boca y confirmar las sospechas", o lo que es lo mismo, que para decir gilipolleces mejor te quedas callado. Y eso que hablo, y hablo mucho, pero tanto como hablo me cuido en muchas ocasiones de decir muchas cosas, o según que otras. El saber callar es aún más virtud que el saber hablar, por lo visto.
Escuchando: Nine Inch Nails - Everyday is Exactly the Same